Conocemos a Amaya Ruiz de Valdivia Martín, ganadora de la rifa solidaria 2026 de Agua de Coco
El número 1941 cambió, por sorpresa, los planes de Amaya Ruiz de Valdivia Martín.
Ella vive en Cájar, Granada, y este año ha comenzado a trabajar como PTIS en el CEIP El Zargal, un centro muy especial para Fundación Agua de Coco por su vínculo con el proyecto Namana.
Cuando participó en la rifa solidaria de un viaje a Madagascar para dos personas, no lo hizo pensando en ganar. De hecho, ni siquiera conocía bien cuál era el premio.
“Participé por apoyar a la compañera que estaba vendiendo la rifa”, cuenta Amaya.
Pero, de pronto, ese gesto sencillo se convirtió en una noticia inesperada.
“Lo primero que pensé es que no me lo creo”, reconoce.
Y es que Amaya nunca se había imaginado viajando a Madagascar.
“Nunca me había imaginado viajando a Madagascar, aunque ahora no paro de imaginarlo. Me parece un sueño hecho realidad”.
Un viaje para conocer Madagascar desde cerca
El premio de la rifa solidaria consiste en un viaje a Madagascar para dos personas. Para Amaya, esta experiencia supone una oportunidad muy especial para acercarse a una realidad que hasta ahora no imaginaba conocer en primera persona.
“Me hace ilusión ver cómo el proyecto se lleva a cabo y conocer realmente su cultura, su mundo”, explica.
Viajar, descubrir otra cultura, conocer nuevos lugares y ver sobre el terreno el trabajo que se impulsa desde Agua de Coco son algunas de las cosas que más ilusión le hacen de esta experiencia.
Una rifa que suma mucho más que un viaje
La rifa solidaria 2026 de Agua de Coco ha recaudado 24.302,50 €.
Gracias a la participación de todas las personas que han comprado una papeleta, más de 2.500 niños y niñas del sur de Madagascar pueden seguir estudiando.
Para Amaya, que trabaja en el ámbito educativo, esta parte del proyecto tiene un significado muy especial.
“Saber que esta rifa ayuda a más de 2.500 niños y niñas me parece increíble”, afirma.
Y añade: “Desde la rama de la educación, que puedan seguir estudiando es algo que a mí me encanta. Me parece maravilloso. Significa mucho”.
Cada participación cuenta
La historia de Amaya nos recuerda que, muchas veces, los grandes cambios empiezan con pequeños gestos: comprar una papeleta, compartir una campaña, hablar de un proyecto, animar a otras personas a participar.
En su caso, un gesto de apoyo se ha convertido en un viaje que ya empieza antes de hacer la maleta.
Pero también en una forma de seguir dando visibilidad a una causa compartida: la educación como motor de futuro.
Por eso, cuando le preguntamos qué diría a las personas que han participado en esta rifa, Amaya lo tiene claro: “Les diría que sigan participando, que sigan apoyando los proyectos y que les den difusión. Sería maravilloso”.
Desde Fundación Agua de Coco queremos dar las gracias a Amaya por compartir su ilusión con nosotras, al CEIP El Zargal por formar parte de este camino y a todas las personas que han participado en la rifa solidaria.
Cada papeleta ha sumado.
Cada participación cuenta.
Cada gesto ayuda a que más niños y niñas puedan seguir estudiando.
Misaotra.



