La semana pasada celebramos la inauguración del nuevo Centro Multifuncional de Salud y Educación Zafiros en Antsohamadiro, en el sur de Madagascar, un proyecto impulsado por Fundación Agua de Coco con el apoyo de Fundación Ordesa.
Este nuevo espacio nace para dar respuesta a las necesidades urgentes de la comunidad, integrando en un mismo lugar servicios de salud y programas de educación sanitaria, con un enfoque preventivo, sostenible y centrado en la infancia y las familias.
Un paso más en nuestro trabajo en Madagascar
Desde hace 25 años, Fundación Agua de Coco trabaja en Madagascar para garantizar el acceso a la educación y la protección de la infancia, especialmente en contextos vulnerables donde la explotación laboral y sexual infantil sigue siendo una realidad.
La Escuela de Zafiros es uno de los pilares de esta labor, ofreciendo acceso a la educación a niños y niñas en riesgo. Sin embargo, los problemas de salud y malnutrición afectan directamente a la asistencia escolar y al desarrollo integral del alumnado. Este nuevo centro supone un avance clave para abordar estas problemáticas de forma integral.
Un proyecto con impacto en salud y educación
El Centro Multifuncional Zafiros se ha desarrollado a lo largo de 2025 en distintas fases, desde el diagnóstico inicial y diseño, hasta la construcción, equipamiento y puesta en marcha de los servicios médicos y educativos.Con este centro multifuncional se espera llegar a importantes resultados:
En salud:
- Reducir la anemia y la desnutrición en mujeres e infancia, mejorando el estado nutricional de al menos el 75% de las personas beneficiarias identificadas.
- Disminuir la incidencia de enfermedades prevenibles mediante programas de salud preventiva, alcanzando al menos al 65% de la población beneficiaria.
- Mejorar la nutrición infantil a través de seguimiento médico y refuerzo alimentario.
En educación:
4. Aumentar la asistencia escolar, reduciendo el absentismo por causas de salud y alcanzando una tasa media del 65%.
5. Formar al 100% del personal local con al menos 50 horas anuales, garantizando la calidad y sostenibilidad de los servicios.
6. Sensibilizar a la comunidad en higiene, salud y nutrición, mejorando los conocimientos de al menos el 70% de las personas participantes.
En la comunidad:
7. Fomentar el empleo local, con un equipo formado íntegramente por personas de Antsohamadiro.
8. Implicar a las familias, con al menos el 60% participando en actividades de sensibilización.
9. Mejorar la calidad de vida general, facilitando el acceso a servicios básicos de salud y educación.
Un modelo sostenible y participativo
El centro no solo proporciona atención médica y formación, sino que apuesta por el empoderamiento de la comunidad, implicando a las familias y formando a profesionales locales para asegurar la continuidad del proyecto.
Además, el seguimiento continuo y la evaluación mediante herramientas digitales permitirán medir el impacto real y adaptar las acciones para mejorar los resultados a largo plazo.
Gracias por hacerlo posible
Este proyecto no habría sido posible sin el apoyo de Fundación Ordesa, cuyo compromiso con la infancia y la salud ha sido clave para convertir este centro en una realidad.
Con esta inauguración, damos un paso más hacia nuestro objetivo: construir comunidades más sanas, formadas y resilientes, donde la infancia pueda crecer con oportunidades.



