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Con motivo del Día Mundial contra el Trabajo Infantil, que tuvo lugar este pasado lunes 12 de junio, hemos realizado una actividad sobre Comercio Justo en diferentes colegios Namana.

Pero, ¿qué tiene que ver el Comercio Justo con el Trabajo Infantil? Pues como la misma Coordinadora Estatal de Comercio Justo denuncia, “en muchos de los productos que compramos, especialmente de alimentación y textil, han trabajado menores”. Y es que “según la Organización Internacional del Trabajo, todavía hoy más del 10% de la población infantil, 168 millones de niños y niñas, trabajan en todo el mundo”.

Concienciar a niños y niñas sobre la importancia de saber de dónde vienen los productos que consumimos, quién los fabrica, con qué materiales se fabrican, o quién recoge esos materiales, es fundamental para que todas y todos seamos consumidores responsables y alcancemos los objetivos que persigue el Comercio Justo: mejorar el acceso al mercado de los productores desfavorecidos, acabar con el trabajo infantil y el trabajo forzoso, el pago justo a los trabajadores, el respeto al Medio Ambiente, el desarrollo de los pueblos y la lucha contra la pobreza.

Por eso en Namana, hemos leído el cuento “Aina en el país de los buscadores de oro”, una niña que trabaja en un río buscando pepitas de oro y que gracias a la ayuda de un pájaro mágico consigue dejar de trabajar para ir a la escuela. Pero como siempre, la realidad supera la ficción, y tras leer el cuento proyectamos el video de Soanomeny, una niña que como Aina trabajaba en el río buscando zafiros y que ha podido dejar ese trabajo para poder ir a la escuela.

Después de conocer esta historia y de saber que todavía en el mundo miles de niños y niñas trabajan en lugar de ir a la escuela, la principal pregunta que nos hacemos es: ¿qué podemos hacer nosotros y nosotras para cambiar esto?

Ser consumidores responsables y consumir productos de Comercio Justo es un primer paso para todos y todas.