La escuela de los Zafiros abrió sus puertas en abril de 2008 para acoger a 200 niños y niñas de la ciudad y alrededores de Antsohamadiro, al sur de Madagascar. Situada en una provincia de tierras áridas, la mayor parte trabajaba en las minas de zafiros, la principal fuente de riqueza de la zona, y no estaban escolarizados debido a la ausencia de escuelas próximas.

La escuela de los Zafiros es un centro de educación primaria con un internado para treinta niñas de 8 a 14 años, provenientes de familias desfavorecidas que viven lejos de la escuela. En el internado, las niñas duermen y comen tres veces al día y son ellas mismas las que se ocupan de las tareas domésticas y la cocina, acompañadas por una monitora.

El objetivo es poner fin a la explotación infantil de esta zona de minas de piedras preciosas, y que todos tengan acceso a una educación de calidad basada en la información, la salud y la ciudadanía.

Además del proyecto educativo, los niños y niñas se benefician del proyecto de lucha contra la malnutrición. Reciben un almuerzo al día con un complemento alimentario que tiene un alto valor nutritivo como es la moringa.

El alumnado también participa en los talleres de sensibilización sobre la higiene y la salud reproductiva, actividades de hermanamiento con las escuelas Námana, salidas pedagógicas y campamentos de verano en los Centros de Educación Medioambiental de Mangily