La Escuela de las Salinas nació en un depósito de sal en 2003, en el barrio de Ankalika de Tulear, al sudoeste de Madagascar, donde se comenzó a dar clase a los niños y niñas que trabajaban en la extracción de sal.

Más tarde, en este mismo lugar, se construyeron los edificios que forman actualmente el centro y se equiparon las clases con pizarras y pupitres.

La escuela comenzó con 60 alumnos/as en primaria, aunque actualmente hay más de 1000 inscritos en primaria y secundaria.

El objetivo: poner fin a la explotación infantil de las salinas y darles una educación a los niños y niñas del barrio, para que puedan tener un buen porvenir.

Además del programa educativo, el alumnado se beneficia del proyecto del comedor escolar que lucha contra la malnutrición. Reciben un almuerzo al día con un complemento alimentario que tiene un alto valor nutritivo como es la moringa y les hacen un seguimiento nutricional.

El alumnado también participa en los talleres de sensibilización sobre la higiene y la salud reproductiva, actividades de hermanamiento con las escuelas Námana, salidas pedagógicas y campamentos de verano en los Centros de Educación Medioambiental de Mangily.