La Escuela de los Zafiros abrió sus puertas en abril de 2008 para acoger a 200 niños y niñas de la aldea  y alrededores de Antsohamadiro, al sur de Madagascar, situada en una provincia de tierras áridas. La mayor parte trabajaba en las minas de zafiros, la principal fuente de riqueza de la zona y no estaban escolarizados debido a la ausencia de escuelas próximas.

La Escuela de los Zafiros es un centro de educación primaria con un internado para niñas de 8 a 14 años, provenientes de familias desfavorecidas que viven lejos de la escuela. Así garantizamos su acceso a la educación; ya que las familias no permiten a sus hijas recorrer solas largas distancias, y no existen escuelas próximas a las que acudir.

¿Qué queremos con este campaña?

El objetivo es poner fin a la explotación infantil de esta zona de minas de piedras preciosas, y que todas las niñas y niños tengan acceso a una educación de calidad basada en la información, la salud y la ciudadanía.

Además del proyecto educativo, 40 niñas de zonas muy alejadas de la escuela viven con monitoras en el internado de la Escuela de Zafiros, conviviendo con otras niñas de su edad, compartiendo y aprendiendo a hacerse cargo de la residencia y de sí mismas.

Tanto en la residencia como en la escuela (en el comedor escolar junto con el resto del alumnado de la escuela), se benefician del proyecto de lucha contra la malnutrición. El almuerzo del comedor cuenta con un complemento alimenticio que tiene un alto valor nutritivo como es la moringa; y todo el alumnado se beneficia del seguimiento social y sanitario.

El alumnado también participa en los talleres de sensibilización sobre la higiene y la salud reproductiva, actividades de hermanamiento con las escuelas Námana, salidas pedagógicas y campamentos de verano en los Centros de Educación Medioambiental de Mangily

¿Por qué ponemos el foco en las niñas?

Educándolas generamos un impacto muy grande en ellas y en la sociedad en general. Por ejemplo: las niñas que reciben educación son 4 veces menos propensas a casarse temprano. Las que sí lo hacen truncan su educación y los círculos de pobreza, violencia e analfabetismo continúan. Las niñas que concluyen su educación comienzan un círculo diferente: tendrán menos hijos y estos tendrán más posibilidades de ser saludables. Los hijos e hijas de las madres con educación tienen 40% más posibilidades de vivir más allá de los 5 años y sus hijos tienen el doble de posibilidades de asistir al colegio. ¡Así rompemos el círculo de la pobreza!

Las niñas que asisten a la escuela ven beneficios inmediatos que van más allá de lo que están aprendiendo: ser una estudiante mejora su estatus en la comunidad, mejora su salud y hace que estén menos expuestas a peligros. Y por cada año de educación secundaria más que completen, ganarán 20% más cuando sean adultas.

Son el catalizador más potente de cambio en una comunidad: ellas se empoderan y eso trae efectos muy positivos para su familia, su comunidad y toda la sociedad: las mujeres pobres, de lo que ganan, invierten el 90% en sus familias; los hombres, el 30%. Y para el país: si el 10% más de las niñas termina su educación secundaria, el PBI aumenta hasta en un 3%.

(fuente: www.care.org)

¿Qué es el empoderamiento?

Según el Diccionario de Acción Humanitaria y de Cooperación al Desarrollo, cuando hablamos de grupos de mujeres el empoderamiento es

“una estrategia que propicia que las mujeres, y otros grupos marginados, incrementen su poder, esto es, que accedan al uso y control de los recursos materiales y simbólicos, ganen influencia y participen en el cambio social. Esto incluye también un proceso por el que las personas tomen conciencia de sus propios derechos, capacidades e intereses, y de cómo éstos se relacionan con los intereses de otras personas, con el fin de participar desde una posición más sólida en la toma de decisiones y estar en condiciones de influir en ellas.

Implica:

a) La toma de conciencia sobre su subordinación y el aumento de la confianza en sí mismas (“poder propio”).

b) La organización autónoma para decidir sobre sus vidas y sobre el desarrollo que desean (“poder con”).

c) La movilización para identificar sus intereses y transformar las relaciones, estructuras e instituciones que les limitan y que perpetúan su subordinación (“poder para”).

Esta manera de entender el empoderamiento de las mujeres no identifica el poder en términos de dominación sobre otros, sino como el incremento por las mujeres de su autoestima, capacidades, educación, información y derechos; en definitiva, como el control de diversos recursos fundamentales con objeto de poder influir en los procesos de desarrollo:

a) Recursos materiales: físicos, humanos o financieros (el agua, la tierra, las máquinas, los cuerpos, el trabajo y el dinero).

b) Recursos intelectuales: conocimientos, información, ideas.

c) Ideología: facilidades para generar, propagar, sostener e institucionalizar creencias, valores, actitudes y comportamientos.

¿Cuál es el objetivo económico y qué haremos con los fondos?

Nuestro objetivo económico es de 10.000€;  que irán destinados a financiar el funcionamiento del internado de las niñas, además del comedor escolar y los talleres de sensibilización y apoyo pedagógico dirigidos a todos los niños y niñas matriculados en la Escuela de los Zafiros.

¿Cómo apoyarnos?