Con distintos talleres de formación y de reciclaje, Agua de Coco motiva a los niños y niñas a reciclar de un modo divertido. Los alumnos hacen uso de su creatividad e imaginación para transformar una simple botella de cristal o un viejo periódico en una obra de arte.

El profesorado recibe además herramientas para trabajar la educación ambiental en la escuela, de forma que el mensaje se difunda en toda la comunidad educativa.