Como parte de nuestro programa ambiental, estamos construyendo huertos ecológicos en las escuelas con que trabajamos. Hasta ahora hemos construido cuatro jardines con la ayuda de grupos de voluntarios y voluntarias  que acuden durante el verano para echar una mano.

Aparte de la ventaja evidente de poner algunas verduras orgánicas en la mesa, la idea de los jardines de la escuela es crear conciencia sobre cuestiones ambientales y capacitar a los y las estudiantes y profesores por igual para que participen en su mantenimiento. Nuestro objetivo final es para que cada escuela tenga su propio huerto ecológico mantenido por completo por estudiantes y profesorado.

En las zonas rurales como Battambang estos huertos son también una herramienta eficaz para enseñar a los y las estudiantes habilidades que podrán siempre utilizar en el futuro, en agricultura. También hacen talleres de “recliclaje y uso”, destacando los beneficios de la utilización de residuos orgánicos para hacer compost en vez de comprar fertilizantes químicos. Los y las educadoras sociales también destacan el peligro de los plaguicidas y su uso indebido. El trabajo del alumnado es principalmente con cultivos rápidos y fáciles de cultivar en el suelo de la zona, como la gloria de la mañana (una planta similar a la bluebell), espinacas, hojas de mostaza, berenjena, limoncillo y moringa.