Cada semana, el mítico autobús amarillo de Agua de Coco llega lleno de niños y niñas al ritmo de la música malgache a Mangily, para ir a un campamento de cuatro días, llamada clase verde, en los Centros de educación ambiental, de la playa de Mangily y el bosque Mangily. Los centros fueron inaugurados en 2003 y en 2008, se encuentran en el pueblo costero de Mangily y acogen alrededor de 50 niños y niñas de escuelas públicas cada semana.

Más de 4000 jóvenes de entre 6 y 18 años de edad, anualmente se benefician de estas visitas educativas en las que aprenden a respetar el medioambiente de manera sostenible mediante el uso de energía y recursos naturales.

En el programa: visita al Museo de la Tierra y el Mar, al jardín botánico, actividades agroforestales y Granja Escuela de Agua de Coco, taller de mermelada con los hornos de combustión mejorada, visita a la zona de reforestación del manglar y del bosque, talleres con papel reciclado, talleres de siembra y procesamiento de moringa, talleres de purificación de agua con las semillas de moringa…

Además, fuera de sus instalaciones, Agua de Coco organiza visitas sitios de interés ambientales en la zona como el centro de recuperación de tortugas, las reservas forestales, etc. El objetivo es hacer que los niños y niñas disfruten de un espacio donde pueden llegar a ser conscientes de la necesidad de mantener un equilibrio entre las necesidades de consumo y la preservación del medio ambiente.

El Museo de la tierra y del mar

La especificidad del Centro de educación ambiental del bosque de Mangily es que es un Museo de la tierra y el mar. Este Centro sirve como un centro de investigación para el desarrollo de la zona a través de convenios con universidades europeas y de Madagascar. En su entrada, se puede admirar la reconstrucción de un esqueleto de ballena jorobada y aprender a través de paneles explicativos el origen y las características de este tipo de ballena en las costas de Madagascar.

Clases verdes en la Granja Escuela de Fianarantsoa

La escuela granja de Fianarantsoa acoge cada fin de semana una cuarentena de alumnos y alumnas en las escuelas públicas de la ciudad para una estancia educativa que mezcla conciencia de respeto al medio ambiente y otras actividades educativas y deportivas.

Desde la mañana del sábado hasta el domingo por la tarde, los niños y niñas participan en actividades de sensibilización sobre salud, higiene, medioambiente y los derechos de la infancia. También visitan la huerta y la Granja Escuela.

Así, los niños y niñas participan en la vida de la comunidad mientras se divierten y disfrutan de un entorno sano y natural. Casi 1.200 niños y niñas se benefician de estas estancias cada año.